Me gustan sus ojos parecen como si todavía fueran a poder separarse un poquito más, tan rasgados tan marrones, profundos que parecen que matan. Esas manos grandes que sólo con una de ellas eras capaz de agarrarme. Esa sonrisa que todos los días pintabas en tu cara era lo que más me gustaba de ti. Temprano o tarde, alegre o enfadado sabías como yo podía enamorarme de tu sonrisa.
Cuando el frío ese frío que hemos vivido tantas veces juntos lo solucionabamos, como tú ya sabes era cuando sentía que eras solo mío, mi propiedad, por eso necesitaba lo del otro día necesitaba tu sonrisa, tu risa, tu abrazo.
Estaba agobiada sabiendo que no te tenía que hablar, que tú tenías la culpa y que no volvería a hablarte excepto en un caso remoto. Hemos compartido mucho, demasiado diría yo. Demasiados momentos que jugábamos a ser los mejores en todo, aprendí a vivir sin ellos y a incorporar otros en mi vida. A tener a nuevas personas y a conservar a otras que me hacen sonreír durante horas enteras :)
Y saltaré si me da la gana :) Descartado el dormir a tu lado.
martes, 5 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario